¿Qué
es una idea?
Antes de averiguar cómo generar ideas, debemos analizar qué son las ideas,
porque si no sabemos lo que son las cosas, es difícil saber cómo
aprovecharlas. El único problema es: ¿cómo definir una idea? A. E. Housman
dijo: "no podría definir la poesía mejor de lo que un perro definiría a un
ratón, pero los dos reconocemos el objeto por los síntomas que produce en
nosotros". Igual ocurre con la belleza y con cosas tales como la calidad o
el amor. Por supuesto, lo mismo ocurre con una idea. Cuando estamos en
presencia de una idea, lo sabemos, lo sentimos, pues algo dentro de
nosotros la reconoce. Pero tratemos de definirla.
En los diccionarios aparece: "aquello que existe en la mente, real o
potencialmente, como producto de la actividad mental, tal como el
pensamiento o el conocimiento"; o "la categoría más elevada: el producto
final y completo de la razón"; o "una entidad trascendental, un patrón
verdadero de que las cosas existentes son representaciones imperfectas".
Es poca la ayuda que esas definiciones aportan.
La dificultad la expresa perfectamente Marvin Minsky en The Society of
Mind: "tan sólo en la lógica y en las matemáticas las definiciones captan
conceptos a la perfección. Uno sabe lo que es un tigre sin definirlo. Uno
puede definir un tigre y apenas saber algo sobre él".
Sin embargo, si se le pide a la gente una definición, se obtienen mejores
respuestas, respuestas que se aproximan bastante tanto al concepto como a
la cosa en sí misma.
Es tan obvio que, cuando a uno le dicen algo sobre el tema, se pregunta:
¿por qué no lo pensé yo antes?".
"Una idea abarca todos los aspectos de una situación y la vuelve simple.
Ata los cabos sueltos en un solo nudo. Ese nudo se llama idea".
"Es una representación inmediata y clara de algo conocido o aceptado
universalmente, pero transmitida de manera novedosa, única o inesperada".
"Algo nuevo que no puede ser visto a partir de lo que lo antecedió".
"Es aquel momento de iluminación que le permite a uno ver las cosas desde
otro ángulo, y que une dos pensamientos aparentemente dispares en un nuevo
concepto".
"Una idea sintetiza lo complejo en algo asombrosamente simple".
A mí me parece que estas definiciones (en realidad, son más descripciones
que definiciones, pero eso no importa: transmiten lo esencial del asunto)
suministran una sensación más cercana de algo tan escurridizo llamado
idea, porque hablan de síntesis, problemas, perspicacia y claridad.
La que más me gusta es la de James Webb Young: "una idea no es más ni
menos que una nueva combinación de viejos elementos". Hay dos razones por
las que me gusta.
Primera, prácticamente le dice a uno cómo tener una idea, porque
plantea que tenerla es como crear la receta para un nuevo plato. Todo lo
que hay que hacer es tomar unos cuantos ingredientes conocidos y
combinarlos de otra forma. Así de fácil. No sólo es sencillo, sino que no
se necesita ser genio para hacerlo. Tampoco hay que ser especialista en
cohetes espaciales, ganador del premio Nobel, artista renombrado ni poeta
galardonado, brillante publicista, ganador del premio Pulitzer o inventor
de primera línea. "A mí me parece un error pensar en la actividad creadora
como algo fuera de lo común", escribió J. Bronowski. La gente común y
corriente tiene buenas ideas todos los días. Todos los días está creando,
inventando y descubriendo cosas. Diariamente se ingenia la manera de
reparar automóviles, lavamanos y puertas; de cocinar, aumentar las ventas,
ahorrar dinero, educar a los niños, reducir costos, aumentar la
producción, escribir memorandos y propuestas, hacer mejor las cosas, o más
fáciles, o menos costosas. La lista es interminable.
Segunda, me gusta porque se concentra en lo que yo creo que es la
clave para tener ideas: combinar cosas. Ciertamente, todo lo que he leído
sobre ideas habla de combinar o relacionar, yuxtaponer, sintetizar o
asociar. "Es obvio -escribe Hadamard- que una invención o un
descubrimiento, sea en matemáticas o cualquier otro campo, ocurre al
combinar ideas. Etimológicamente, el verbo latino cogito, «pensar»,
significa «sacudir juntos». San Agustín ya lo había observado, y dijo que
intelligo significa «elegir entre»". "Cuando la mente del poeta está
perfectamente organizada para trabajar -escribió T.S. Eliot-,
constantemente amalgama experiencias diferentes. La experiencia del hombre
corriente es caótica, irregular, fragmentaria. Se enamora o lee a Spinoza,
y estas dos experiencias nada tienen que ver la una con la otra, ni con el
ruido de la máquina de escribir, ni con el olor de la comida; en cambio,
en la mente del poeta, estas experiencias siempre están formando nuevas
totalidades". J. Bronowski escribió: "una persona, sea en el arte o en la
ciencia, se vuelve creativa cuando encuentra una nueva unidad en la
variedad de la naturaleza. Lo consigue al encontrar parecido entre las
cosas que antes creía diferentes. La mente creativa es aquella que busca
parecidos inesperados". O Robert Frost: "¿qué es una idea? Si usted va a
recordar tan sólo una de las cosas que he dicho, recuerde que una idea es
una proeza de asociación". O Francis H. Cartier: "solamente hay una forma
para que una persona tenga una nueva idea: por la combinación o la
asociación de dos o más ideas previas, pero en una nueva yuxtaposición, de
manera que descubra una relación entre ellas de la cual no estaba
enterado". Y Arthur Koestler escribió todo un libro, The Act of Creation,
basándose en "la tesis de que la originalidad creativa no significa crear
o darle origen a una serie de ideas a partir de la nada, sino más bien a
partir de la combinación de patrones de pensamiento ya establecidos,
mediante un proceso de fertilización cruzada". A este proceso lo llamó "bisociación".
"El acto de crear -explica- revela, selecciona, reorganiza, combina y
sintetiza las ideas, las aptitudes, las habilidades y los hechos ya
conocidos". "Proezas de asociación", "parecidos inesperados", "nuevas
totalidades", "sacudir juntos" luego "elegir entre", "nuevas
yuxtaposiciones", "bisociación", como quiera que se les llame, todas dicen
casi lo mismo que dijo James Webb Young: "una idea no es más ni menos que
una nueva combinación de viejos elementos".
Jack Foster
Más artículos de Educación Mental
Otros temas
Puedes recibir estos artículos en tu casilla de e-mail
suscribiéndote a nuestro boletín.
|
Curso Mentat Gold
Educando a nuestra mente podemos
acceder al dominio de recursos extraordinarios para todos los
aspectos de la vida. El estudio, el trabajo y las relaciones
interpersonales tienen un nuevo color. Tener mayor habilidad mental
se traducirá en más oportunidades.
Solicita más información enviando
un e-mail a
contacto@mentat.com.ar
|
|